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Il Cavaliere regresa

agosto 16, 2022 8:29 am POR ACTUALIZATE

Silvio Berlusconi, Il Cavaliere, quiere volver a la primera línea de la política italiana más de 10 años después de ser primer ministro.

La crisis política abierta en la tercera economía más grande de la Unión Europea (UE), la de Italia, produjo una gran incertidumbre que puede desembocar en el gobierno de una coalición de extrema derecha. En ese contexto, a los 85 años Silvio Berlusconi, “Il Cavaliere”, planea su regreso protagónico mediante un desembarco en el Senado de la República. Así de complicada es la situación.

Italia se encuentra inmersa en una crisis política desde que el primer ministro, Mario Draghi, presentó su renuncia a mediados de julio, después de que el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) -un socio clave de la coalición de gobierno- no participó en un voto de confianza respecto de un decreto clave. Pese a que el presidente Sergio Mattarella intentó sostener al gobierno y al primer ministro, la convocatoria a elecciones anticipadas se hizo incontenible y la fecha fue fijada para el 25 de septiembre próximo.

Italia en problemas

Desde el año pasado Draghi encabezaba un gobierno de unidad nacional en el que participaban agrupaciones políticas de diversa vertiente ideológica. El último cortocircuito entre Draghi y el líder del M5S, Giuseppe Conte -su predecesor en el cargo- fue un decreto con ayudas contra la inflación que el movimiento consideró insuficiente. Pero los desencuentros dentro de la coalición gobernante eran anteriores y se acentuaron a raíz de los recelos del M5S respecto de que Italia proporcionara armamento a la resistencia ucraniana tras la invasión rusa.

El hecho de que el M5S no haya votado la moción de confianza sobre el mismo gobierno que integraba, fue interpretado entonces como una expresión de deseo romper la coalición de gobierno y tratar de recuperar la base electoral perdida tras las últimas caídas en las urnas y de cara a una inminente campaña electoral.

Pese a las intenciones del presidente de mantener a Draghi en su cargo y al gobierno unido hasta marzo de 2023, cuando debería completar el período, la coalición de unidad se dividió entre los partidos que instaron a Draghi a quedarse y los que pidieron elecciones anticipadas.

Entre las agrupaciones que pujaron por la permanencia de Draghi estuvieron el progresista Partido Demócrata, “Italia Viva” de Matteo Renzi (quien fuera primer ministro e integrante del Partido Demócrata) y Juntos por el Futuro, una escisión del M5S liderada por el ministro de Relaciones Exteriores, Luigi Di Maio.

El líder del Partido Demócrata, Enrico Letta, también instó al primer ministro a acudir al parlamento para intentar que permaneciera en el gobierno, pero la coalición finalmente se desintegró convirtiendo a Italia en el tercer país europeo -detrás de Francia y el Reino Unido- en afrontar una crisis de recambio gubernamental en medio de la guerra, la inflación y el aumento de los alimentos y la energía.

Matteo Salvini, líder de agrupación de extrema derecha “La Liga”, que integraba el gobierno de unidad nacional, rápidamente se inclinó por un llamado anticipado a elecciones antes de perder espacio frente a Giorgia Meloni, jefa de una agrupación más radicalizada aún que la Liga, denominada “Hermanos de Italia”. Se trata de un partido que, enarbolado en principios neofascistas, es el que más crece en los sondeos de opinión, algunos de los cuales ya la ubican con el 25 por ciento de intención de voto, lo que la transformaría en la primera fuerza nacional.

En este contexto, la coalición de derecha integrada por Hermanos de Italia, La Liga y Forza Italia -el partido de Berlusconi- tiene claras chances de quedarse con el gobierno.

El eterno retorno de Il Cavaliere

El apodo “Il Cavaliere” (El Caballero) hace referencia a la Ordine al merito del lavoro (Orden del Mérito al Trabajo) que conlleva el tratamiento de “caballero”, y que Berlusconi mantuvo entre 1977 y 2014. Ese año, Berlusconi se vio obligado a renunciar a dicho honor antes de que la Federación Nacional de los Caballeros del Trabajo se lo quitara. Poco antes, en noviembre de 2013, una condena a cuatro años de prisión por fraude fiscal había marcado su fin en el parlamento italiano tras 20 años de presencia continua. La sentencia, que le hizo cumplir un año de servicios sociales, también le prohibió ocupar cualquier cargo público y no pudo volver a hacerlo hasta que en las elecciones al Parlamento Europeo en 2019 obtuvo un escaño en la Eurocámara por el Partido Popular Europeo.

Este contexto crítico de la política italiana, le permite ahora a Berlusconi no solamente resucitar políticamente, sino transformarse prácticamente en un garante internacional de la coalición de derecha que su partido integra. Si bien está claro que, de acuerdo a las reglas de la coalición, el partido que más votos obtenga en septiembre será el que proponga al presidente el nombre del nuevo primer ministro, Forza Italia aspira a aportar aproximadamente el 8 por ciento de los votos. Eso deja a Berlusconi fuera de cualquier posibilidad de convertirse en primer ministro, pero no fuera de su ambición de reivindicación política personal y de influir políticamente en las decisiones del próximo gobierno. “La presencia de Forza Italia en el gobierno será en cualquier caso una absoluta garantía de europeísmo y atlantismo”, expresó Il Cavaliere. Asimismo, prometió que, en caso de triunfo de la la coalición que integra, Italia será leal a la UE y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Estos mensajes están dirigidos al gobierno de los Estados Unidos, con el objetivo de despejar cualquier duda respecto de la alineación internacional que adoptaría el eventual nuevo gobierno. Berlusconi se postula así como garante de la permanencia de Italia al bloque occidental, capitalista y proestadounidense a pesar de la simpatía que Salvini profesa por Vladimir Putin y la amistad de Meloni con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, un líder de derecha afín al mandatario ruso.

Pese a su edad y a sus problemas de salud, Berlusconi conduce su partido desde su mansión, delegando la campaña electoral en su mano derecha, Antonio Tajani, curiosamente, uno de los causantes de la caída del gobierno de Mario Draghi y de este adelanto electoral, junto a Salvini y el M5N.

El accionar de Berlusconi merece ser estudiado como ejemplo de lo que Giovanni Sartori denominaba “potencial de chantaje” de un partido político, que consistía en el poder que tenía -por minúsculo que fuera- para propiciar o impedir la formación de un gobierno. Pero Il Cavaliere también es un claro caso de estudio que confirma que, en política, no existe la jubilación.

 

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