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Belén Ameijenda, una historia de superación al volante

enero 2, 2022 10:23 am POR ACTUALIZATE

Belén Almeijenda, una joven de 25 años que nació con espina bífida e hidrocefalia, sueña con ser la primera piloto de automovilismo adaptado.

“Que el automovilismo le abra las puertas a las mujeres y en especial al automovilismo adaptado” es el gran desafío de Belén Ameijenda,  de 25 años y  que nació con Espina Bífida, e hidrocefalia. Por cómo se vio afectada la zona lumbar de su cuerpo, al comienzo los médicos creyeron que debía utilizar silla de ruedas; sin embargo, gracias al trabajo de rehabilitación kinesiológica que realizó durante once años, la joven logró caminar con bastones canadienses de manera autónoma, como lo hace hasta el día de hoy. Estudió periodismo deportivo, ahora psicología, maneja y realiza diferentes actividades de manera solitaria.

Poco a poco, el automovilismo argentino comienza mutar, aunque esta vez este proceso no sólo abarca a las nuevas tecnologías, motorizaciones, autos más modernos y seguros, entre otros, sino que los nuevos desafíos que se encuentran por delante abrazan la idea de alcanzar categorías más inclusivas donde las diferencias queden de lado y cada vez más personas puedan alcanzar sus metas, tener la oportunidad de competir y enarbolar la bandera de que los sueños si se pueden cumplir.

“Desde hace muy poco tiempo que la mujer tiene el poder de decidir en qué categoría competir. Antes, si una mujer quería competir, tenía que hacerlo dentro de la Copa de Damas y no podía ir para otro lado. Hoy en día, sí. De hecho, hay muchas mujeres importantes en diferentes categorías que actualmente compiten, desde el karting hasta el Top Race. En este caso, se va a dar que no sólo hay una inclusión por parte de una mujer sino también con una discapacidad”, afirma Belén.

Y agrega: “Hoy en día la mujer está teniendo su lugar, hay grandes figuras y hasta tenemos un equipo completo de mujeres en el Top Race. Eso habla del lugar que se le está dando a la mujer a pesar de ser un deporte donde la mayoría siguen siendo hombres. Hoy la mujer tiene la libertad de poder elegir y competir de igual a igual con un hombre y eso es fantástico, que el deporte sea mixto”.

“Lamentablemente el deporte adaptado y los temas relacionados con la discapacidad tienen muy poca difusión y no se cubren de manera masiva en los medios. Lo vimos este año con los Paralímpicos, que estuvieron muy lejos de tener la misma difusión de los Juegos Olímpicos. La necesidad de hablar del tema tiene que ver con demostrar que una discapacidad no es una condena a estar postrado, como muchas veces la sociedad te hace creer. No tenemos que estar escondidos en una cajita de cristal. La idea es romper con el estereotipo para poder lanzarse a lo que uno realmente quiere y auto descubrirse, algo que también te permite cultivar la autoestima” plantea Belu.

Fanática de los deportes, a los seis años Belén Ameijenda comenzó a practicar natación de manera competitiva en River, disciplina que a los once cambió por la equitación. Si bien nunca dejó de hacer actividad física, e incluso comenzó a entrenar tiro con arco, su verdadera pasión siempre estuvo relacionada con el automovilismo, al cual busca dedicarse profesionalmente.

Belén Ameijenda destaca la importancia de las formas y exige que no se hable de la discapacidad en términos de sufrimiento o padecimiento. Lejos del victimismo, ella insiste en el empeño y asegura que la masculinización del automovilismo nunca logró hacerla recular. “El automovilismo adaptado funciona con un cuerpo médico especializado por detrás que evalúa los riesgos. Para llegar hasta ahí hay que invertir mucho tiempo y dinero. No es algo fácil y tardás en que te acepten, pero es cuestión de tener perseverancia y paciencia”, finaliza la deportista que confía en la construcción de logros cotidianos y sabe que es gracias al trabajo que llegó a donde está.

“A veces se cree que las personas con discapacidad no pueden hacer nada y tienen que quedarse en su casa o en una cama. En lo que respecta al deporte, se espera que sólo sea recreativo o para la rehabilitación. Muy lejos de eso, yo siempre fui con espíritu competitivo. No me imagino practicarlo de otra forma porque es lo que me apasiona”, cuenta la muchacha que espera poder clasificar para los Paralímpicos 2024 en tiro con arco.

“De chica yo miraba las carreras en la tele y me encantaban. Cuando terminé el secundario me anoté en periodismo deportivo pensando que, si no podía manejar, de esa manera iba a estar cerca de las pistas. En 2019, yendo a hacer un trabajo práctico en el autódromo de La Plata me crucé con Juan María Nimo, piloto de automovilismo adaptado y pensé: ‘¿si él puede por qué yo no?’ ”, señala la joven que espera consagrarse pronto como la primera mujer piloto de automovilismo adaptado. “A veces se trata de ajustar un poco más las ganas y poner manos a la obra para conseguirlo. Creo que si uno se queda con las cosas negativas o los obstáculos no va a alcanzar lo que quiere realmente. A mí la historia de Juan fue lo que me animó para avanzar”.

Al mes de cruzarse con Nimo, Belén Ameijenda ya había tomado cartas en el asunto, siguiendo los pasos para insertarse en el mundo del deporte motor. Casi dos años después, con su auto en el taller y una batería de exámenes médicos aprobados, la piloto espera conseguir un sponsor que le permita costear la butaca homologada que necesita para realizar las adaptaciones del vehículo. Este es el último obstáculo que le queda superar para cumplir su objetivo de formar parte de la carrera zonal Monomarca Fiat, la cual se realiza en diferentes autódromos de Buenos Aires como el Autódromo Juan y Oscar Gálvez y el Autódromo Roberto Mouras de La Plata, entre otros.

“A mediados del 2020 , hablando con un amigo piloto me dijo que nada podía detener mi sueño y que el mismo podía hacerse realidad estando en una categoría de fórmula. Por eso, me propuso ir a un taller donde ya había un auto de fórmula armado e intentar subir y salir sola, para convencerme a mí misma de que podía convertir ese sueño en un proyecto, y como lo logré, pudimos darle sentido y comenzar a proyectarlo. El proyecto es único en el país, ya que me convertiré en la primera piloto mujer con discapacidad de argentina en competir en automovilismo deportivo, más precisamente en una categoría de fórmula como es la “1100 Bonaerense”, una categoría zonal que corre en diferentes autódromos de Buenos Aires.”

“arios amigos me incentivaron a estar en esta competencia y es por eso que la elegí, además que es zonal, algo que me ayuda a crecer en este deporte, y más sabiendo que es la primera vez que voy a competir. Tengo mucho para aprender y considero que la categoría me puede brindar aprendizaje y experiencia para el día de mañana seguir creciendo.”

“Mi sueño no solo es ganar experiencia, aprender y con eso llegar lo más lejos posible, sino también llevar el mensaje a la sociedad de que todo se puede lograr con esfuerzo, dedicación y que nadie es quien para decirle al otro que los sueños no se pueden cumplir.”

“Aprendí a siempre ir para adelante y ojalá podamos llevar la inclusión a muchos otros deportes, y cuando hablo de inclusión no hablo de categorías adaptadas, ya que eso es una forma de exclusión, lo que hablo es que todos los deportes den la posibilidad a personas con capacidades diferentes de poder competir de par a par con personas que están bien físicamente y hacer algo más atractivo, como pasa con el automovilismo y como pasará en la Fórmula 1100 Bonaerense a quienes agradezco de corazón por haberme abierto las puertas.”

Belén Ameijenda ya cuenta con su auto para poder competir. Pero para poder participar el próximo año en la categoría zonal Fiat, precisa una butaca homologada que le permita adaptar el auto a su condición para poder manejarlo. Además, comparte que necesitan “de todos los sponsors que se quieran sumar”.

“Todo aquel que quiera ayudarme a cumplir este sueño, pueden contactarse conmigo para colaborar a mi Instagram @belu.honda o mediante Twitter @BeluuAmeijenda y estaré agradecida de quienes se sumen en este proyecto único en el país.”

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