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El bla, bla, bla de la COP26, Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

noviembre 15, 2021 3:43 pm POR MED

“El bla, bla, bla de la COP26 lo vemos también en el Gobierno de España”, ha señalado una responsable de cambio climático de Greenpeace.

“Las buenas palabras no nos salvarán de la crisis climática, necesitamos acción, medidas urgentes para transformar rápido los sectores responsables del cambio climático y abandonar los combustibles fósiles de forma planificada pero rápida”, son las palabras de Tatiana Nuño, responsable de cambio climático de Greenpace en España.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) se celebró del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021 en Glasgow (Reino Unido).

El objetivo de la COP26 era lograr compromisos de acción para mantener el calentamiento global “bien por debajo” de 2 grados centígrados -y alcanzar 1,5 C- para evitar una catástrofe climática.

La meta es continuar reduciendo emisiones hasta que se llegue a cero neto para 2050, sembrar las bases para reconstruir economías locales y globales, estableciendo un camino sostenible hacia la recuperación de nuestro planeta.

Joe Biden, presidente de Estados Unidos, fue uno de los 120 jefes de Estado que participaron en los primeros días de la cumbre, el 1 y el 2 de noviembre. Sin embargo, ni el presidente de China, Xi Jinping, ni el de Rusia, Vladímir Putin, han asistido a la cita. Biden consideró desde Glasgow un error la no participación de ambos. Y, unos días después, desde el Gobierno chino se reprochó a EE UU que hasta la vuelta de los demócratas a la Casa Blanca este país estaba ausente de la lucha climática internacional. Mientras se producía ese cruce de declaraciones en público, John Kerry, el jefe de la delegación climática de EE UU en Glasgow, y su homólogo chino, Xie Zhenhua, trabajaban en privado para intentar calmar los ánimos. Ambos son viejos conocidos y tuvieron un papel determinante en que en 2015 se lograra firmar el Acuerdo de París.

Los acuerdos en el seno de estas cumbres de la ONU tienen que salir por unanimidad de los 196 países presentes, lo que suele atascar estas citas, como volvió a ocurrir hasta la noche del sábado 12 de Noviembre. Los países más dependientes del carbón y algunos de los mayores productores de petróleo y gas consiguieron suavizar el lenguaje de la declaración final y que, en vez de pedir que se eliminen las centrales de carbón, se reclame una reducción progresiva de este tipo de energía.

Entre los que prefieren fijarse en los avances están los gobiernos de la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido, que ha ejercido la presidencia de la COP26 como país anfitrión. El vicepresidente de la Comisión y jefe de los negociadores europeos, Frans Timmermans, lo resumía así: “Creo firmemente que el texto que se ha acordado refleja un equilibrio de los intereses de todas las partes y nos permite actuar con la urgencia que es esencial para nuestra supervivencia”. Pero enfrente de esas valoraciones se han situado la mayoría de grupos ecologistas, que durante la cumbre y tras el pacto final han criticado la falta de ambición de los países para poner en marcha las medidas inmediatas para hacer frente a la crisis climática.

 5 puntos clave
  • Se le insta a (en lugar de comprometer a) los países desarrollados a duplicar los fondos para los países en desarrollo para ayudarles a adaptarse al cambio climático.
  • Se le solicita a los países a actualizar a más tardar el año entrante sus metas de reducción de carbono para 2030.
  • Se hace un llamado para reducir gradualmente “el uso del carbón como fuente de energía y los subsidios a los combustibles fósiles ineficientes”.
  • Se hace énfasis en la necesidad de “aumentar significativamente el apoyo” a los países en desarrollo más allá de los US$100.000 millones al año.
  • Se establecerá un diálogo para examinar el tema de dinero a cambio del daño que el cambio climático ya ha causado.

La organización Amigos de la Tierra también ha criticado la falta de ambición y justicia climática de la cumbre, que en su opinión se aleja del objetivo de limitar el incremento de la temperatura global a 1,5 grados y condena “aún más” a los países del sur global. Además, acusa a las naciones más contaminantes de presionar para impedir avanzar en la eliminación de los combustibles fósiles. En definitiva, como ha resumido Mar Asunción, de WWF en España: “Hay avances, pero necesitamos aumentar la velocidad en que recorremos el camino hacia la descarbonización”.

  • No hay metas definidas sobre una nueva financiaciónpara asistir a los países a lidiar con el cambio climático. Sólo se habla de un incremento.

Aunque la ONG ambientalista Greenpeace International catalogó el texto como “débil”, reconoció que el hecho de que exista es un logro.

  • Iniciativas anteriores similares no han frenado la deforestación, pero esta está mejor financiada. Sin embargo, no está claro cómo esa promesa se vigilará y cumplirá.
  • El metano es uno de los gases de efecto invernadero más potentes, y actualmente es responsable de un tercio del calentamiento causado por humanos. La mayoría está producida por actividades como la cría de ganado y eliminación de desechos.
  • Los grandes emisores, China, Rusia e India, no se adhirieron al programa, pero se espera que lo hagan más tarde.
  • Algunos de los países que más dependen del carbón, como Australia, India, China y EE.UU., todavía no han firmado el acuerdo. Además, ese acuerdo no contempla otros combustibles fósiles como petróleo y gas.

China e India cambiaron a última hora el texto final del acuerdo de la COP26 para reducir gradualmente el uso del carbón en lugar de eliminarlo gradualmente.

Unas 450 organizaciones financieras, que entre ellas controlan US$130 billones, acordaron respaldar tecnología “limpia”, como la energía renovable, y financiamiento directo para quienes se alejen de las industrias de combustibles fósiles.

La iniciativa es un intento de vincular a las empresas privadas en el intento de alcanzar las metas de cero neto, y comprometerlas a financiar tecnología verde.

  • Pero lamentablemente todavía no hay una definición concreta de lo que exactamente son las metas de cero neto. También, algunas organizaciones ambientalista señalaron que sin un compromiso mayor para terminar la financiación de los combustibles fósiles, esta iniciativa no es más que un ejercicio de relaciones públicas.
  • En gran parte, cualquier compromiso adquirido en la COP tendrá que depender de la autovigilancia.

Sólo unos pocos países están haciendo que sus compromisos sean legalmente vinculantes. No obstante, hay esperanza de que a medida que el movimiento hacia el cero neto tome más impulso, haya más ánimo entre los países de mantenerse a la par.

En teoría, sería posible imponer sanciones a los países que no lo hagan. Pero eso también podría ser contraproducente, u ocasionar que algunas naciones se retiren de los acuerdos internacionales.

El propósito de las cumbres como la COP26 es alentar a todos los países a que sigan involucrados.

Una acción define más que mil palabras. Creo que sobran las palabras…

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