Política

Marcelo Saín, el papelón santafesino del año

noviembre 6, 2021 3:29 pm POR ACTUALIZATE

La destitución del ex Ministro de Seguridad de la provincia Marcelo Saín deja un tendal de situaciones vergonzosas para la política argentina.

Esta semana, el oficialismo santafesino finalmente decidió sacarse de encima el peso del ex Ministro de Seguridad Marcelo Saín, una determinación que la población de la provincia venía solicitando desde hacía meses, especialmente después de la cantidad de papelonas, situaciones vergonzantes, casos de racismo e insultos para los propios comprovincianos y de un tendal de situaciones aberrantes más que merecían una destitución mucho más tempranera.

12 senadores y 38 diputados provinciales votaron a favor de la destitución de Saín por mal desempeño y por hacer proselitismo vía redes sociales desde un cargo incompatible a sus funciones. Recayó sobre el ex legislador de 56 años, además, una inhabilitación por 10 años para formar parte del Ministerio Público de la Acusación. Hubo 4 senadores y 9 diputados que votaron en contra de la destitución.

En su defensa, Marcelo Saín presentó un recurso de amparo, el cual fue declarado inadmisible.

Tras la noticia, el periodista Sergio Roulier presentó un informe en De 12 a 14, por Canal 3 de Rosario, repasando el escandaloso paso del ex encargado de la seguridad santafesina.

En el repaso se muestra cómo, desde 2012, cuando era Diputado de la provincia de Buenos Aires, habla de Santa Fe con fuertes críticas hacia la gestión del socialismo y de Antonio Bonfatti en particular: “la policía de Santa Fe es una de las más bravas, de las menos reformadas y de las menos tocadas por la democracia. Es una de las más corruptas y regulatorias del narcotráfico. Esa policía quedo prácticamente incólume durante la gestión de Binner, no les hicieron ni cosquillas, y casi coloca un Secretario de Seguridad Pública. El gobierno santafesino es una expresión más de los gobiernos progresistas argentinos, que sufren ataques de pánico frente a los cambios reales”. Buena parte de esas críticas fueron dirigidas a quien era el Ministro de Seguridad de Bonfatti, Leandro Corti.

 

En 2018, el gobierno de Miguel Lifschitz lo fue a buscar para ser un posible aspirante a dirigir las investigaciones del Ministerio Público de la Acusación. En diciembre de ese año, asumió en el cargo. En ese momento, Maximiliano Pullaro, encargado de la Seguridad provincial, dijo de Saín que “es una de las personas que más conocimiento y experiencia tiene en Argentina en cuanto a Seguridad”.

Al asumir en su cargo, habló de la policía de investigaciones: “le daremos mucha importancia a la gestión del análisis criminal. Este es un órgano técnico, una policía de asistencia a los fiscales, bajo la conducción del fiscal general”.

En diciembre de 2019, el recientemente asumido gobernador Omar Perotti lo eligió como Ministro de Seguridad de la provincia, momento en el cual Saín dejó en suspenso su cargo en el MPA. “Perotti fue taxativo cuando dijo que hay una línea que debemos preservar. Hay un pacto social que tiene que estar claro: con el delito, no. Desde hace meses trabajamos para rediseñar la policía santafesina”, fueron sus primeras declaraciones en el nuevo puesto.

Apenas un mes después, en enero de 2020, se hacía llamar internamente el “Capitán América” de la seguridad, toda una premonición de lo que se sabría después.

Fue desde ese momento que empezaron a aparecer polémicas declaraciones suyas en medios y a filtrarse audios realmente vergonzantes. Una de esas situaciones ocurrió cuando visitó el canal Crónica TV en Buenos Aires: “me vine a descansar, porque si me quedo allá (en Santa Fe), me cagan a tiros”, dijo.

Lo siguiente fue una primera filtración de un audio de WhatsApp: “los intendentes dejan mucho que desear. Son de cuarta categoría en términos generales. Esos son los primeros que se van a lavar la p… con nosotros. Javkin (Rosario) y Jatón (Santa Fe) ya se lavaron la p… con nosotros. Ustedes trabajen de policías, dejen de ser administrativos”, se le escucha decir a Saín. Cuando le preguntaron por esas declaraciones, el ministro aseguró que “no es que se filtran audios, sino que este es un pueblo de chusmas, es una villa pueblerina. Esto en Buenos Aires no pasa. Pero no se olviden que yo vengo de Inteligencia, o sea que algunos de estos jefes son unos pichis y no se dan cuenta que es muy fácil saber de qué teléfonos salen esas cosas”, dijo, amenazante.

 

Luego, saldrían a la luz los dos audios más polémicos e indefendibles para las máximas autoridades, los dos que más se viralizaron. El primero de ellos es el más recordado: “me chupan un huevo todos los santafesinos, los rosarinos, los de Reconquista. Me chupan la v… y la ch… todos. Creo que ustedes juegan en la Primera D y yo en la Primera A. A las 2 de la tarde están todos en la casa. Eso es lo que yo pienso de todos ustedes. La visión santafesina, la visión pueblerina, es una visión muy pedorra. Gracias a Dios que Dios atiende en la Capital Federal, si no este país sería Uganda”, dijo con total impunidad. Pocos días después se conoció otra grabación filtrada: “¿sabés lo que significa para mí Omar Perotti? Un pedo del culo cagado”.

Desde ese momento, por supuesto, todo el arco político opositor, e incluso parte del oficialista, comenzaron a pedir la destitución de Marcelo Saín, a coro con la ciudadanía santafesina, que estaba incrédula con las declaraciones de su responsable de la seguridad.

Sin embargo, al ministro nada parecía interesarle y seguía generando conflictos internos: una pelea con el Jefe de Policía de la provincia Víctor Sarnaglia lo hizo alejarse de su cargo. “Sarnaglia es el pasado. Y el pasado no sigue, fue. Emilce Chimenti es la jefa de la policía ahora”, comentó tranquilamente Saín.

El siguiente episodio de quien hasta ese momento seguía siendo aparentemente inimputable fue la causa por juego clandestino que involucró al Senador Nacional Armando Traferri. Al respecto, Saín declaró, sin citar ninguna fuente, que “si yo hubiera estado en el lugar de Traferri, me hubiera sometido al proceso judicial porque, si soy inocente, es una garantía de que podía ser investigado. Pero para poder hacer eso, tuvo que construir la tesis del complot político. Él elige a los fiscales ante los cuales quiere presentarse, entonces yo podría interpretar que esos fiscales nunca investigaron al poder”.

Saliendo del ámbito estrictamente político, también hubo lugar para las disputas con periodistas destacados de la provincia. A Roberto Caferra, por ejemplo, lo bloqueó en Twitter. Al recientemente fallecido Mauricio Maronna lo carpeteó simplemente por creer que tenía una connivencia con bandas criminales después de las críticas del jefe político del Diario La Capital al Ministro. Por esas paradojas de la vida, Maronna murió exactamente el día que Saín fue destituido.

 

En marzo de este año, cuando todo ese cúmulo de situaciones se hizo insostenible incluso para su gran defensor Omar Perotti, Marcelo Saín renunció a su cargo poniendo a la situación de la inseguridad y a la falta de respuestas como motivos. El día de su ida, dijo ante los medios que “por razones institucionales y políticas, jurará con nuevo Ministro Jorge Lagna. Estoy muy contento con que su equipo se haga cargo de la continuidad de las políticas de seguridad que hemos implementado”.

Sin embargo, ni siquiera la renuncia parecía liberar a los santafesinos del tristemente célebre Ministro: apenas asumió en el nuevo gabinete nacional, Aníbal Fernández dijo que su primera reunión sería con Perotti y… Saín. Si bien hacía varios meses que Santa Fe tenía a otra persona en el cargo, su presencia seguía allí.

 

El último capítulo antes de su salida, al menos por ahora, fue la filtración ilegal de información desde el MPA. Al respecto, se conocieron audios enviados por Débora Cotichini, ex jefa de Inteligencia Sur del Organismo de Investigaciones, solicitando datos que se usaban para hacer operaciones políticas y hablar mal de rivales políticos. Cuando se apuntó judicialmente contra Cotichini, Saín dijo que “la provincia de Santa Fe le debe muchísimo a Débora Cotichini, pero van por ella porque es una investigadora eficiente, una tipa honesta”.

La realidad es que, más allá de las expectativas puestas inicialmente en Marcelo Saín, todos los índices de inseguridad y de combate contra el narcotráfico, empeoraron. Afortunadamente, Saín ya no forma parte del gobierno santafesino. Por el bien de la ciudadanía, la situación debería mantenerse así.

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