Interés General

Pandemia: crisis y posibilidad

octubre 19, 2021 1:02 pm POR MED

La pandemia de COVID generó cambios profundos. De la crisis a la posibilidad.

En estos tiempos pandémicos hemos sido testigos de cambios muy profundos, desde los que afectaron nuestras rutinas -nuestras vidas cotidianas- hasta los que incidieron en la economía.

Muchos negocios de distintos rubros, PYMES, emprendimientos, puestos laborales  se destruyeron, algunos definitivamente, con la secuela de dolor que eso implica.

Pero en algunos servicios, como el que pasaremos a presentar, la pandemia fue disparadora de un negocio millonario.

Ingrid Briggiler, santafesina de Santo Tomé, se graduó en medicina obstétrica en la Universidad Nacional de Rosario, pero la gran noticia es que desarrolló una aplicación “Llamando al Doctor”: una plataforma de telemedicina que ofrece atención inmediata por videollamada para consultas de baja complejidad disponible las 24 horas, todos los días del año.

Fue una de las ganadoras del “Novartis Startup Challenge 2020”,  organizado por Novartis e impulsado por NXTP Corporate Partners para detectar y fomentar soluciones tecnológicas que contribuyan a la transformación digital del sector de la salud e impacten positivamente en la vida de las personas.

“Mientras Ingrid Briggiler cursaba la carrera de medicina se dio cuenta de que los pacientes querían hablar con los médicos por fuera del horario del consultorio. Ellos llamaban a los médicos, que eran sus profesores, a cualquier hora y estos tenían que interrumpir sus actividades para atender las consultas de los pacientes por teléfono. En ese momento descubrió también que la telemedicina existe desde que se creó la telefonía y que hay muchas consultas que se pueden resolver sin la necesidad de examinar físicamente al paciente. Con esa idea que masticó durante años, finalmente en 2017 fundó (de la mano del Cites) Llamando al Doctor, una plataforma de telemedicina que conecta médicos y pacientes en forma inmediata, las 24 horas del día para resolver consultas médicas de baja complejidad.” (Infotechnology)

Su proyecto nació un par de años antes de que se desatara la pandemia de COVID, y admite que esta crisis aceleró la aceptación de su plataforma.

“Brindamos servicios de demanda inmediata y espontánea a los pacientes que quieran hablar por un médico por videollamada, y este año, con los consultorios externos y las clínicas en muchos casos cerradas, los pacientes no tenían adónde ir a buscar sus recetas o no querían recurrir a una guardia para no saturar los sistemas de salud”, dijo.

Sus comienzos no fueron fáciles. Sus palabras lo explicarán mejor.

“Nos interesa democratizar el acceso a la salud y, para eso, nuestro foco está puesto en el paciente. En el sistema sanitario hay muchos actores: Médicos, instituciones, hospitales, prestadores, financiadores y, finalmente, pacientes. Nosotros fundamos esta empresa pensada 100 % para ellos y sus necesidades. Esto se traduce en consultas que conducen directo al contacto con un médico en tiempo real. No queremos esperas ni pérdidas de tiempo, nos gusta que el paciente tenga autonomía y que pueda elegir cuando usar el servicio. En relación a la telemedicina de guardia siempre comento que, del lado de las personas, no hay manuales sobre emergencias. Nadie sabe con total certeza cuándo corresponde ir a la guardia y cuándo es mejor ir a un consultorio con turno programado. Lo mismo aplica para las teleconsultas. Nuestro servicio se usa para el seguimiento de enfermedades, consultas por patologías crónicas y todo aquello que no requiera exámenes físicos. Nuestra labor es empoderar al paciente para que tome las riendas de su salud y exprese lo que quiere y precisa.

Fue difícil. El desafío siempre está en las primeras personas que confían en uno. En nuestro caso, nuestros primeros socios fueron, a su vez, primeros clientes. Ese comienzo fue fundamental. Hubo momentos en los cuales teníamos muchos médicos disponibles para atender, pero no teníamos consultas. Entonces ellos debían estar siempre alerta por si llegaban las primeras llamadas. Nuestro modelo de negocio consiste en brindar un servicio a personas, pero también a empresas. En este sentido, el mayor obstáculo fue convencer a los tomadores de decisiones de la industria de la salud que la telemedicina era una herramienta útil, complementaria y que no le sacaba trabajo a nadie. En su momento, se pensaba que sin el examen físico una consulta médica no existía. Estamos de acuerdo que eso es lo que dicen los libros, pero la realidad indica que no siempre es así. Para corroborarlo basta repasar con la mente las últimas veces que fuimos al doctor y recordaremos las pocas veces que nos examinaron. En cambio, si se realiza el encuentro de forma virtual se ahorra tiempo, traslados, dinero y otros recursos. Nuestro primer paso fue plantear esto y decir usemos la tecnología. Hoy esa discusión desapareció y, al igual que sucede con el teletrabajo o la teleducación en sus áreas específicas, las teleconsultas son un gran complemento del sistema de salud.”

“Si bien la atención cara a cara no dejará de existir, y por supuesto nosotros como empresa no tenemos nada en contra de esta modalidad, estoy convencida de que la telemedicina será la forma de comunicación del futuro entre médicos y pacientes.

A partir de la pandemia de Covid-19 y la cuarentena obligatoria, Llamando al Doctor se convirtió en una herramienta muy valiosa porque colabora con el sistema de salud evitando que los pacientes hagan las consultas en hospitales y centros de atención, y puedan estar protegidos en sus casas y por supuesto resolver su problema de salud. Esta crisis sanitaria nos encontró solidos y preparados para dar respuesta, fue así que en los últimos meses recibimos 100 mil consultas, y esto implica que hemos crecido unas 35 veces respecto a  la pre pandemia.

En este sentido, nuestros planes están orientados a seguir creciendo, sumando nuevos clientes (obras sociales, prepagas, centros médicos, financiadoras) y de esta forma llegar cada vez a más pacientes que necesiten de atención médica en cualquier día y horario, sin importar donde estén.

Incluso tenemos planes de expansión a otros países de la región, ya que la digitalización permite cruzar fronteras y acercarnos a cualquier parte del mundo. Hace unas pocas semanas lanzamos nuestro servicio en Brasil y ya tenemos operaciones en Uruguay, Paraguay y Perú.”

La médica ya convertida en empresaria fue la ganadora del Premio a la Pequeña y Mediana Empresa que entregaron HSBC y LA NACION en la categoría “El poder de la mujer líder”, un galardón a las empresas conducidas por mujeres que, gracias a su determinación, se destacaron en su rubro y no sin dificultades. Además, ganó  el Premio de oro.

“Mi familia siempre me apoyó porque soy emprendedora desde antes: venía con ideas locas, con la expectativa de cambiar el mundo y de romper con el status quo; ellos me incentivaron a ser curiosa”.

Emprendedora, curiosa, aventurera, y con un gran apoyo familiar. Todo lo necesario para lograr sus objetivos. Dos de ellos el de ser escritora y conocer a Gabriel García Márquez, el autor de “Cien años de Soledad”, entre otras joyas de la literatura.

Y no lo dudó, se lanzó al largo camino de sus sueños. Noventa días le demandaron esta aventura.

Creó un blog “90diasxelcaribe” que era seguido por muchos lectores.

Comenzó  por Venezuela, pasó por Colombia donde concertó un encuentro con Jaime, hermano menor de García Márquez ; visitó Aracataca, el pueblo que inspiró las calles de Macondo en Cien años de soledad, luego Barranquilla, fue a los mismos bares en los que había estado Gabo.

El final  del camino sería la casa del autor, en México.

Muchas veces estuvo a punto de renunciar, situaciones desagradables la pusieron al borde de volverse a la Argentina.

“Hacía ya 67 días que estaba viajando y me robaron todo en Nicaragua. Eso me había dejado con tristeza, con miedo y dije ‘ya está, es imposible que logre conocerlo’. Escribí eso en el blog y ahí es cuando mi amigo, Fernando Jaramillo, aunque todavía el día de hoy no lo conozco personalmente, interviene y me dice: ‘No te vuelvas, mañana llamá a este número de teléfono'”, repasó. El número era el de la casa de Gabriel García Márquez. Llamó y habló con Mercedes, su mujer. Le contó su historia:

-Si hay alguna posibilidad de que yo conozca a su marido me voy a México y si no me vuelvo a la Argentina- resumió con toda la sinceridad que encontró cómo estaban las cosas mientras hablaban.

-Llamame cuando llegues a México.

En Nicaragua, acababan de robarle.. Entre lo poco que le dejaron había un cuadro al óleo pintado por su papá, que iba a regalarle a García Márquez. Un  amigo, un nuevo desconocido que seguía su historia, le prestó 1000 dólares para el viaje sin hacer preguntas y la puso en contacto con una pareja en México, Doña Jose y Don Saúl, que la alojaron en su casa.

Ya en la casa de su admirado “Gabo”, a quien le obsequió rosas amarillas, un óleo pintado por su padre y algunas artesanías hechas por ella misma, vivió momentos inolvidables. Que son para otro relato.

No te podés perder

Pandemia: crisis y posibilidad — Actualizate