Interés General

Torres Gemelas: un ícono de New York, de la historia del mundo y la construcción

septiembre 13, 2021 11:26 am POR ING. FERNANDO TETTAMANTI | PLEXA

Desde su concepción a fines de los ´60 hasta el atentado que las derrumbara a principios del siglo XXI, fueron un símbolo de innovación tecnológica y desarrollo económico.

Los edificios WTC1 y WTC2 conocidos en conjunto como “Torres Gemelas” formaron parte del Centro Mundial de Comercio (World Trade Center) ubicado en el Bajo Manhattan, durante 28 años.

Este complejo de siete edificios, fue parte de un plan de renovación urbana impulsada por las autoridades de la ciudad y David Rockefeller en el año 1960. Luego de intensas negociaciones, el proyecto fue aprobado y finalmente en 1966 comenzaron las obras. La construcción y su operación posterior fue gestionada por PATH (Autoridad Portuaria Trans-Hudson en inglés), empresa que también adquirió en su momento el ferrocarril H&M para garantizar una accesibilidad conveniente para los concurrentes de Nueva Jersey.

El proceso constructivo de las torres Norte y Sur, tomo 5 años en total. Alcanzaron finalmente una altura de 417m -sin contar la antena de telecomunicaciones- y la inauguración definitiva del conjunto de 110 pisos se hizo el 4 de abril de 1973.

Desafíos constructivos e innovación tecnológica

El proyecto y master plan ideado por el Arq. Minoru Yamasaki para el WTC en New York, incorporó dos torres principales con el requerimiento de 1.000.000 de m2 totales destinados a oficinas. Para lograrlo fueron necesarias múltiples innovaciones en la arquitectura, el diseño estructural y las instalaciones, que darían vida a dos edificios que por su magnitud tuvieron su propio código postal (ZIPcode: 10048)

Para poder aprovechar al máximo la superficie útil, se diseñaron pisos libres de columnas en su interior. La estrategia planteada se conoce estructuralmente como Tubo-en-Tubo, donde el edificio resiste cargas gravitacionales y de viento lateral con un núcleo rígido central que trabaja en colaboración con todas las columnas ubicadas en el perímetro. Cada fachada de aproximadamente 63 metros de ancho, quedó definida entonces por sucesivas y estrechas ventanas de 46 centímetros.

Una limitación importante que también presentan los edificios en altura con esta afluencia de personas, es la cantidad de ascensores, el espacio operativo que ellos ocupan y los tiempos de viaje. Las “Torres Gemelas” contaban con 95 unidades que funcionaban de manera similar a las líneas de metro de la ciudad. Había expresos que tenían paradas en vestíbulos de trasbordo cada 40 pisos y luego líneas locales que desde allí, permitían el acceso a cada nivel en particular.

Para poder atender a los desafíos que presentaba la construcción de las torres más altas del mundo, fueron  utilizadas las técnicas de ejecución más vanguardistas.

Los cimientos por ejemplo, debieron afirmarse sobre roca sólida ubicada 20 metros por debajo del nivel del relleno sanitario ubicado históricamente en la “gran manzana”. Se ejecutaron muros de contención anclados en el propio suelo circundante para permitir una excavación estable y evitar además la filtración de agua subterránea proveniente del río Hudson.

La prefabricación de elementos fue imprescindible también para el proceso y los plazos de ejecución pretendidos. Las torres se iban “construyendo a sí mismas” con grúas que desde el interior de sus pisos más altos, izaban los perfiles y paneles de acero que les permitían seguir creciendo en altura.

Obviamente la elevada esbeltez de estos edificios hacía pensar a sus diseñadores que la acción de los vientos generaría un movimiento importante en los niveles superiores. Para ello, decidieron realizar maquetas a escala y ensayar su comportamiento en lo que hoy se conoce como “túnel de viento”. Los resultados obtenidos de esa simulación controlada les permitieron a los ingenieros diseñar un sistema de amortiguadores horizontales, que en cada piso reducían el balanceo percibido por las personas.

Durante esos primeros 3 años, los trabajos no solo sucedían en el World Trade Center. En los alrededores y más allá, la ciudad también estuvo en obras. La infraestructura de servicios que este desarrollo requería, puso en marcha múltiples inversiones por parte de las empresas proveedoras. Principalmente de energía eléctrica.

Atracción fatal

Las imponentes torres del horizonte neoyorquino, ya habían sufrido varios siniestros antes del ataque letal del 11 de septiembre de 2001. Pero esos incendios y atentados menores solo sirvieron para mejorar las condiciones de seguridad de los edificios y las personas (instalación de rociadores automáticos, colocación de señalética fotoluminiscentes en escaleras de emergencias y sistemas de vigilancia, control de acceso y monitoreo.

Aunque el lamentable y repudiable incidente producido hace 20 años ya lo no permitiera a las Torres Gemelas seguir modernizándose y mejorando sus instalaciones, lo sucedido ha provocado múltiples investigaciones para el desarrollo de materiales más resistentes, sistemas de protección más eficientes y diseños más funcionales. Las Torres Gemelas de New York fueron un ícono brillante en la historia del siglo XX.

Hoy en el mismo predio se emplaza el “One World Trade Center” construido como un símbolo de renacimiento y en memoria de las víctimas del atentado. Sin embargo y aunque por su falta, son las dos gigantes quienes siguen atrayendo las miradas nostálgicas de todos aquellos que piensan en la construcción de un mundo sostenible, más tolerante y con menos escombros.

Visitá el blog del Ing. Fernando Tettamanti, para leer más sobre la industria de la construcción en nuestra región y el mundo.

No te podés perder

Torres Gemelas: un ícono de New York, de la historia del mundo y la construcción - Actualizate — Actualizate